
A pesar de tener un origen desconocido, el euskera es una lengua prehistórica, previa a las lenguas indoeuropeas. a lo largo de su historia, ha sido influenciada por lenguas vecinas pero lejos de desaparecer, ha persistido. Como bien anunció el filólogo Koldo Mitxelena, el enigma del euskera no se esconde en su origen sino en su persistencia.