
June encuentra su primer trabajo de verano: cuidar de Constance, una niña sensible que sufre de falta de afecto. La niña pronto aprende a confiar en ella y June comienza a ilusionarse pensando que tal vez pueda ser su niñera durante todo el año. Pero justo cuando su vínculo con la niña se hace más fuerte, descubre lo crueles que pueden ser las diferencias de clase y cómo se siente el rechazo.