
Paisaje adolescente rural poligonero, pasillos atemporales de instituto, bajar al Moro en autobús y subir al velódromo en moto. Hemendik At, Chenoa, Su Ta, maromos de local, guerreros de txozna, Largo y Beda en la cocina de Agarre, pérdidas sin respuesta, huesos de yegua, un accidente. Tras pasar la infancia a la sombra los unos de los otros, hoy es el día en el que se ignoran al cruzarse en la calle. Con la rabia retroactiva que le genera esa distancia se dirige Jone a Polly, al vecino del chalé con quien de niña se besaba y se acariciaba. La segunda novela de Miren Amuriza (Berriz, 1990) narra todo lo que pasó cuando no pasó nada. El audiolibro que en voz de la autora te ofrece GUAU es el fiel retrato de una época.