
El Gasherbrum 4 es probablemente la montaña más bella y armónica del Karakorum, la única capaz de hacer sombra a la grandiosa mole del K2. Un desafío que se mantiene en pie, intacto; de una pureza y compromiso al menos tan inquietante como cuando Bonatti y Mauri realizaron su primera escalada. 50 años más tarde que Bonatti, un grupo de cinco amigos, Alberto Iñurrategui, José Carlos Tamayo, Mikel Zabalza, Juan Vallejo y Ferran Latorre, deciden acometer limpiamente este coloso que simboliza la imagen misma de la inaccesibilidad. Es el final de un largo camino. Es una historia de amistad en montaña.