
Luisa tiene todo para ser feliz: vive con Mathieu, el hombre que ama, y Arthur, el hijo que Mathieu tuvo con Émilie, que murió unos años antes en un accidente. El día de sus 6 años, frente a toda la familia, el niño pronuncia por primera vez las palabras que lo conmueven tanto: '¡Gracias, mamá!' Pero al día siguiente, durante la fiesta escolar, Arthur desaparece sin dejar rastro.