
La memoria es característica intrínseca de la condición humana y la literatura ejerce la función de guardiana de la memoria porque aporta un plus a la historia, aporta sentimientos, emociones... Las historias monumentales las suelen escribir los ganadores, las historias particulares, las pequeñas historias las hacen grandes los escritores, las plumas de los autores tienen el poder especial de identificar a muchos con lo que cuentan de unos pocos.