
Tras romper con su pareja, Vicente (76) lleva la vida que le gusta en Maspalomas. Un accidente inesperado le obliga a regresar a San Sebastián, y reencontrarse con su hija (Nagore Aranburu), a quien abandonó años atrás. Vicente tendrá que vivir en una residencia donde se verá empujado a volver al armario y preguntarse si aún está a tiempo de reconciliarse con los demás y consigo mismo.