
En este cortometraje, la cineasta navarra Mirentxu Loyarte reflexionó sobre la identidad colectiva de los vascos. Es la primera obra de la directora, versión filmada de un texto de Luis Iturri en la que, mezclando fotografías de la realidad vasca en la calle y actuaciones de coreografía en un escenario denuncia la represión al pueblo vasco, y que recibió el Premio Especial de Calidad de la Dirección General de Cinematografía Española. Fue también uno de los primeros trabajos como actriz de Mariví Bilbao.