
El título es muy significativo ya que enlaza con uno de los símbolos del autogobierno y de la libertad vasca, el árbol de Gernika, unido en este caso al bombardeo del 26 de abril de 1937, entendido como un ataque a la libertad de Euskadi. La película contiene imágenes documentales del País Vasco, las ruinas de Gernika después del bombardeo, filmadas por Ugartechea, y la salida de los niños vascos y su exilio en Francia, Gran Bretaña (Southampton) y Bélgica (La Maison de nos Enfants) Este documental nos acerca por tanto a la visión nacionalista vasca de la guerra, dirigido fundamentalmente a la propaganda exterior.