
Idílica visión del País Vasco rural (canto a la vida en el caserío), que se presentaba como un trayecto que iba desde la infancia a la vejez. "Aberria" ("La Patria") fue el título que este film llevó en París. Al proyectarse en Euskadi, por razones de censura, pasó a llamarse "Erria" ("El Pueblo"). Película en la que el autor refleja su propia visión del concepto de Patria, a través de tomas de personajes populares recogiendo hierba, improvisando bertsos, bailando un aurresku, etc.