
En el río Arga ha aparecido un cadáver. Nadie lo ha echado de menos ni ha denunciado su desaparición. Con la salida del sol, lo que parece que será otro día de trabajo habitual para la detective Ana, vivirá por primera vez los inconvenientes de trabajar en su pueblo: las preguntas incómodas comenzarán a medida que los rostros conocidos se vayan reuniendo en el lugar del presunto crimen: '¿Quién es?'. Al volver a casa tampoco terminarán las preguntas para Ana. Pero su marido, Carlos, utilizará el pasado al preguntarle '¿Quién era?'. Mientras tanto, Ana, desde el principio, sospecha que su hija Eukene, a la que está mirando fregando, puede saber algo. En los próximos días Ana irá recogiendo pistas en busca de la llamada verdad, hasta que en casa del fallecido, en una cinta vieja, verá a su hija desnuda. A partir de ese momento Ana tendrá que decidir si ser una buena policía o una buena madre, en ese camino hacia la verdad.